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Los jurados de la Fiesta Nacional del Salame llevaron a cabo la tarea de degustar cada muestra en la competencia por el “mejor productor del país” del mejor salame del mundo.
Sebastián Sandoval, uno de los jurados, mencionó que “ser jurado es un orgullo. Es un puesto que heredé de mi abuelo que empezó como jurado allá por el año 1975 junto a Abel Rachi y Rubén Bigongiari”.
“Se lleva muy adentro, es parte demuestra vida” y dijo “para ser jurado hay que comer mucho salame, elaborar, dialogar, se logra a través del tiempo y la experiencia adquirida”.
Por su parte el intendente Ustarroz destacó que es “una tarea que a todos nos gustaría realizar, porque es nada más y nada menos que probar los mejores salames del país”.
















