Realizaron una Mesa sobre DD.HH. en el Colegio de Abogad

En el salón Arturo Acuña Anzorena . “Tuvo que pasar lo que nos pasó para que apareciera el tema de los DD.HH. en su dimensión fundamental: el respeto a la vida, la libertad y la obligación del Estado en no atropellarlo”, expresó Meijide.

El miércoles se desarrolló una Mesa Redonda en el Colegio de Abogados Departamental Mercedes denominada “Derechos Humanos ¿Solo pasado o presente y futuro?”. De la misma participaron Graciela Fernández Meijide (integrante de asociaciones defensoras de los DD.HH. y de la CONADEP, escritora), Daniel Sabsay (abogado, constitucionalista, publicista, integrante de ONGs.),  y Daniel Salvador (abogado, Secretario de la CONADEP).

Este importante panel desarrolló, bajo la moderación del doctor Juan Antonio Portesi, la temática en el marco de los actos celebratorios por el trigésimo aniversario del retorno a la vida democrática en el salón de actos “Dr. Arturo Acuña Anzorena”, a las 18 horas en la sede central del Colegio.

Previamente al encuentro, junto al presidente del Colegio de Abogados, doctor Horacio Vero, se llevó a cabo un encuentro con la prensa donde los expositores se refirieron a varios aspectos que posteriormente abarcarían en la charla.

Respecto del motivo del título del encuentro, Meijide señaló: “lo sugerí porque el concepto de los DD.HH. es bastante nuevo en el mundo y más aún en nuestro país si miramos la historia. En la historia de los ’60 y ’70 los términos derechos humanos y democracia no existían, no valía ni para la derecha ni para la izquierda. Tuvo que pasar lo que nos pasó para que apareciera el tema de los DD.HH. en su dimensión fundamental: el respeto a la vida, la libertad y la obligación del Estado en no atropellarlo. Lo que cuesta más, me parece, es que uno no puede dejar de marcar que del ’83 a esta parte no hubo ataques masivos a los derechos humanos. Esto hay que reconocerlo más allá de hechos aislados, particulares y demás. La pregunta era si anclábamos el tema de los DD.HH en ese punto y lo que fue la brutal violación de estos derechos en esa época o decimos que cuando los seres humanos adquieren derechos van por más. Y es legítimo defender y pedir que se garanticen de parte del Estado los derechos sociales, económicos, y de medioambiente, entre otros; donde en muchos casos se avanzó y en otros retrocedimos. En estos últimos pondría los derechos a la educación y a la salud; incorporación a la sociedad de sectores que se han quedado afuera y tiene un horizonte muy negro”.

“El tema de DD.HH. no es una foto sepia sino una película” expresó Meijide y se refirió también a la libertad de expresión pero “no solo del que escribe sino también del que quiere leer lo que le da la gana”.

Por su parte, el doctor Daniel Sabsay indicó que considera que “el gran déficit que tiene la transición democrática –porque para mí no tenemos una democracia consolidada sino que hemos regresado más que avanzado sobre todo en lo que respecta a las instituciones – y una de las claves de esa devaluación tiene que ver con la poca independencia de nuestra justicia. Y particularmente en los puntos más álgidos como ser todos aquellos fueros que tienen que ver con el control de la corrupción o son colonizados o permanentemente amenazados por la administración actual a través de quitarles expedientes al fiscal o al juez, o ‘volarlos’ si se puede. Ello lleva a la cultura de la impunidad la cual se ha venido fraguando en los últimos 11 años. Hay que destacar que veníamos muy mal del Menemismo, porque se estaba incubando esta situación. Pero ahora es peor. Y hoy, es muy difícil hablar de la plena vigencia de los DD.HH. si  la garantía fundamental para que se los observe que es la independencia de la Justicia, sobre todo el control del Estado allí donde hay corrupción, han sido blindados” y criticó la realización de decretos de necesidad y urgencia sin fundamentos y los actos de corrupción ya que cree que son “pequeños golpes de Estado”

Además, Sabsay se refirió a la reforma del Código Penal señalando que “considero que no es el momento. Primero es muy difícil explicárselo a la sociedad, y o más grave es que previamente a esta reforma hay que reformar muchas otras cosas como los sistemas de prevención del delito, el código de procedimiento penal y el sistema carcelario”.

Por su parte el doctor Daniel Salvador habló de algunas diferencias respecto de los juicios por lesa humanidad. “Son las continuidad de una tarea que se inició en 1983. Fue una decisión valiente y que partía con dos objetivos: si la sociedad tomaba conciencia y conocía la verdad se iba a poder trabajar para perfeccionarnos como sociedad. Y se tomó conciencia a través de la CONADEP. Y después, lo máximo que se podía hacer era justicia, como dijo Alfonsín. Ahí está el origen de la continuidad democrática en nuestro país. Aquello fue realmente trascendente y hoy me parece saludable continuar con esa tarea”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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