“Le vendemos un bote y le regalamos un par de botas”.

Una ironía virtual que va camino a convertirse en una realidad mercedina.

Voy a comenzar diciendo en esta nota para que no se malinterprete o se desvíe: Solo quiero hablar de los estragos que están haciendo las frecuentes e inusuales lluvias. Esta nota solo refleja el comportamiento de la naturaleza. Si alguien interpreta otra cosa, no refleja el comportamiento de esta nota. No me aparto de lo que digo: la naturaleza y la ciudad nuestra ha sufrido inundaciones y evacuaciones de personas muchas veces, pero me parece que tan frecuente como ahora nunca.

Ha llovido quizás más de la media; es cierto, pero antes con estas lluvias no se inundaban muchos lugares, pero otra cosa que yo noto que ahora ocurre con el Río Luján, algo que me llama poderosamente la atención que con menos lluvia que antes, enseguida sale del “cajón”, de su cauce normal. Yo no puedo afirmar algo que no conozco y no soy idóneo en el tema, pero tengo todo el derecho de decirlo en voz ala, así esté equivocado, porque el único que no se equivoca es Dios, hablo como creyente, pero me parece que no se donde está la clave o el motivo. Yo sin saberlo y sin comprobarlo tengo la idea, (solamente la idea) que puede ser que el río reciba más agua por algunos desmontes, por algunas construcciones, por algunos terrenos ganados, por algunas compuertas; algo tiene que haber ocurrido para que enseguida salga del cauce o esté ahí nomás. Aclaro que todo esto que digo son nada más que suposiciones, que también las puede tener usted, pero nada comprobado ni afirmado. Una respuesta exacta y fundamentada la sabrán personal de Hidráulica.

Pero siguiendo con las inundaciones en nuestra Ciudad, hubo grandes inundaciones, eso esta fuera de toda discusión, pero tanto y tan seguido como ahora nunca; recalco que este año llovió más de la media y muy seguido, pero lo que me llama la atención que a veces caen “cuatro gotas” como se dice en el lenguaje callejero y ya casi hay inundación. Usted diría la tierra ya no absorbe más, con todo eso que no lo descarto, le tengo que ser sincero, hasta ahora nadie con fundamento y comprobación, nadie me ha convencido. A lo mejor lo han demostrado, pero yo no he leído ni escuchado nada concreto. Lo que si versiones del motivo de inundaciones y anegamientos tan seguido, yo en concreto no escuché nada. Para terminar esta nota recalco lo que dije al principio es mi punto de vista entre la naturaleza, las inundaciones, el desborde del Río Luján o su llenado completo de su cauce con poca lluvia, todo lo que digo no es para tirarle la oreja a nadie. Si hubo que hacer obras o hay que hacerlas es harina de otro costal; eso no está incluido en la nota: Eso lo dirán, lo evaluarán y lo propondrán los idóneos; los que entienden; yo solo quise hacer esta nota con una ironía virtual que, de a poco, de seguir así, se va a convertir en realidad para muchos vecinos de nuestra Ciudad (no para todos) que, en las vidrieras podemos llegar a ver esto: “si compra un bote, le regalamos un par de botas”. Ojala que nunca ocurra esto y que es solo una nota y una frase, que en Mercedes no la tengamos que adoptar por inundaciones; que esa oferta y esa propaganda sea solamente para los pescadores o para quienes quieran gozar de un placer de andar en bote por el agua de una laguna o de un manso río. Espero que la nota tenga su fiel y real interpretación: el comportamiento de la naturaleza y el cambio de su efecto o si es correcto o el cambio lo hizo el hombre.

Eso no lo sé yo. Respeto su opinión. ¿De acuerdo?. Entonces no hay polémica.

RUBÍ GAZZOTTI