inundaciones

Alerta por las inundaciones

En este primaveral mes de Septiembre las lluvias han sido frecuentes pero generosas pues no fueron tan intensas como para originar fuertes crecimientos del Río Luján y sus consecuentes inundaciones. Pero han sido suficientes para alertar a los pobladores del barrio Marchetti y de otras aéreas inundables, y suponemos que también a las autoridades municipales que habrían pensado en el potencial peligro de las inundaciones en estos tiempos que nos acercamos a los meses lluviosos del verano y luego del otoño.

Se trata en verdad de un verdadero desafío que enfrentan tanto las autoridades que deben realizar las obras como los pobladores que debemos reclamar su realización. El desafío consiste en enfrentar a dos factores naturales para que las inundaciones produzcan los menores perjuicios posibles. Uno de ellos son las fuertes lluvias que responden a factores fuera de nuestro alcance, y el restante factor negativo es la mínima pendiente del cauce de nuestro río que hace circular muy lentamente sus aguas, incluso favoreciendo el desarrollo de obstáculos naturales como la vegetación arbustiva y no naturales como la que se deprende de los basurales vecinos. No obstante la inteligencia y el buen sentido junto al afán de evitar daños a nuestra sociedad puede limitar esos factores negativos por medio de una atención continuada al problema.

En este sentido deberían instrumentarse algunas medidas que atenuaran la eventual llegada de las inundaciones. Una de ellas es la necesaria limpieza de los puentes Savona, 3 de marzo, de Amarillo, el dique de la Pasarela del Parque Municipal, el puentecito destruido también en el Parque Municipal y en el famoso Puente del Cañón. Debajo de los puentes crecen una variedad de arbustos que retienen la circulación de las aguas por la acumulación de ramas y basuras que transporta la creciente, formando un fuerte obstáculo que demora aun más el drenaje.

En el caso de la Pasarela y el citado puentecito destruido a pocos metros de la Pasarela, es urgente abrir la compuerta del diquecito y destruir el muro del mismo porque retienen enormemente la circulación de las crecientes del río. El puentecito destruido debe ser retirado del cauce del Río pues entorpece la circulación de las aguas.

Estas obras son indispensables para atenuar el rigor de las inundaciones, y es exclusiva responsabilidad de la Municipalidad llevarlas a cabo en bien de nuestra comunidad.

Otra misión importante que debe realizar la Comuna es la de gestionar ante las autoridades de Luján para que el dique ubicado en el Club Náutico de Jáuregui sea aprovechado ó adecuado para que funcione como un Dique Regulador de las crecientes del Río Luján. Ese dique, reformado adecuadamente y haciendo funcionar sus compuertas podría atenuar considerablemente la intensidad de las inundaciones en las ciudades de Luján y Mercedes. La propuesta es viable por cuanto existe información que en la década de 1960 se había logrado un acuerdo entre las partes interesadas para abrir y cerrar las compuertas en los momentos oportunos. Solo se necesita para ello el dinamismo y la decisión de las autoridades encabezadas por el Sr. Calos Selva, para llevar adelante los trámites y lograr la ejecución de las obras necesarias para ello.

Ojalá que los tiempos pre-electorales estimulen los conceptos  de realizaciones de nuestro jefe comunal.