Honda dejaría de producir automóviles en el país y peligran 400 puestos de trabajo en Campana


Dejaría de fabricar el modelo HR-V y sólo mantendrá la producción de motos. Para eso necesita desprenderse del 40 por ciento de los trabajadores de la planta radicada en Campana.


La multinacional japonesa Honda dejará de producir automóviles en la Argentina en 2020. Para eso prevé un cierre parcial de su planta de Campana, donde emplea a 1.000 operarios, de los cuales más de 400 se dedicaban a la fabricación del modelo de SUV HR-V.
La decisión del cierre estaba tomada desde comienzos de agosto, pero los directivos de la firma acordaron con el Gobierno anunciarla después de las elecciones para evitar un efecto adverso en las urnas. De hecho, según reconstruyó este portal, la propia María Eugenia Vidal habría participado de las negociaciones.
A pesar de que en primera instancia Honda emitió una tibia desmentida, terminó admitiendo que trabaja “con los trabajadores y el sindicato (SMATA” para ofrecer “el mejor plan de retiro voluntario posible. “De los 1.000 operarios que trabajan en Honda Motor, un 40% está asignado a la línea de autos”, explicaron al diario Clarín los responsables de Relaciones Institucionales.
Desde SMATA negaron que hayan tenido contactos oficiales con los directivos de la firma. Y dijeron que esperan alguna comunicación de parte de la empresa para responder.
Ya en 2016 había síntomas de crisis. Por entonces, la firma cerró su planta de Florencio Varela -donde fabricaba motocicletas- y trasladó la producción a Campana. Allí trabajaban unos 250 operarios. En el arranque este año año, Honda tomó decisiones para contrarrestar las pérdidas producidas por una virtual paralización del mercado.
Suspendió la actividad de la línea de producción de motos, y de la camioneta HR-V durante todo el mes de marzo último. La determinación de la empresa literalmente paralizó la planta durante todo el mes, aunque los trabajadores percibieron parte de su salario, con un recorte del 30 por ciento.
El Gobierno de Mauricio Macri, por su parte, habilitó en junio –y extendió durante julio y agosto- un plan para subsidiar la compra de autos 0 km, con un desembolso de mil millones de pesos. Pero la situación económica de país atentó contra la eficacia del plan y pegó especialmente en Honda, que enfoca su producción al mercado interno. El incentivo fue apenas un paliativo, que no logró frenar la caída.
La realidad de Honda es distinta a la de, por ejemplo, Toyota, que está radicada a pocos kilómetros, pero que tiene enfocado su negocio al mercado exterior y se maneja con un 40 por ciento de autopartes de origen nacional, una política que sus competidores japoneses no implementaron nunca.