El Frente Mercedino para la Victoria volvió a manifestar su rechazo hacia la implementación del estacionamiento medido

El Frente Mercedino para la Victoria, a través de su bloque de concejales, volvió ayer a manifestar su desacuerdo en la implementación del estacionamiento medido en la ciudad, proyecto al que le remarcan “muchas deficiencias, desde el precio hasta varias cuestiones técnicas y la contratación de una empresa que tiene problemas en otras localidades”.

Por el tema, que se trató ayer en comisión ampliada en el Honorable Concejo Deliberante, el FMPV había presentado un proyecto para revisar los costos a partir de un reclamo de los comerciantes, que reunieron más de 1.300 firmas en tal sentido.

“La primera objeción que tenemos ya la manifestamos días atrás, y tiene que ver con la forma en que se tomó la decisión. El proyecto estaba en un cajón hace diez años y de repente, de la noche a la mañana, apareció el anuncio de la contratación de esta empresa Elinpark que se hará cargo del sistema de estacionamiento”, explicaron los concejales.

“No tuvimos ninguna participación en el proyecto. No nos dejaron opinar, ni aportar ideas, ni intercambiar propuestas. Y a partir de eso surgen otras objeciones –agregó el bloque que preside Juani Ustarroz-. ¿Por qué se contrata a una empresa, Elinpark, que ha tenido objeciones e inclusive hasta sanciones en otras ciudades como Neuquén y Cañuelas?”.

En efecto, y por citar un ejemplo, la empresa fue sancionada en Neuquén por no tener en buen estado las bajadas para las personas con capacidades especiales.

“También nos interesaba conocer algunas cuestiones técnicas, profundizar con distintos especialistas, que la solución llegue a partir de la realización de un diagnóstico. ¿Cuál es la explicación técnica para fundamentar, por caso, la orientación del estacionamiento? ¿Desde qué análisis se determinaron las muchísimas cuadras que van a estar afectadas al sistema?”, se preguntaron desde el Frente Mercedino.

Y, finalmente, el bloque de ediles del FMPV volvió a advertir que “el costo, cinco pesos, es mucho más elevado que el implementado en otras ciudades cercanas, como en Chivilcoy que es de tres. Es decir, acá será el 66 por ciento más caro. Los comerciantes también han exhibido su preocupación por esta gran diferencia”.

Para lograr una rebaja en la tarifa del servicio, el Ejecutivo debe arbitrar los medios de negociación con la empresa comprometida al cobro para después, desde el Concejo Deliberante, convocar a una Asamblea de Mayores Contribuyentes.