CIMBRONAZO

 Carlitos  entre Pimpinela y Jorge Drexler

Sé como duelen las penas de amores; pero no llores, pero no llores; no ganas nada con seguir sufriendo y padeciendo por los rincones. Se va, se va, se va un amor; y nos parece que se va la vida. Se va, se va, se va un amor; y uno siente que el mundo termina… cantan los Pimpinela como si hubieran sido una versión local de Nostradamus, profetizando la ida de quién hasta hace poco, era un hermano, un camarada, un compañero de lucha, un renovador de pura cepa. Se fue del massismo quien era para él un compañero de aventuras, se alejó la apuesta de Carlitos  a la gobernación.

Pasó, semanas después de amagues, pasó. “Me voy del massismo: hay errores y contradicciones y no hay organización nacional”, anunció el diputado nacional Darío Giustozzi al diario de mayor tirada nacional.

Se cansó y se fue. Pero lo argumentó: “Es una situación que me apena. El Frente Renovador involucionó, se desnaturalizó, perdió su esencia original, su fuerza renovadora, su frescura. Tuvimos cambios para mal”.

Sincero, hay que destacarlo.  O actúa con sinceridad, hizo su descargo. Y también hay que destacarlo.

Ahora, como repercute en el ámbito local la ida de Giustozzi del massismo y su indecisión por volcarse al Pro o su vuelta al FpV?.

El mandamás local, fue una espada del giustozzismo vernáculo, ortodoxo. Fue su apoyo en la región, en la sección, lo defendió a capa y espada.

Para Carlitos, Darío “es quien ha sostenido con solvencia el proyecto del Frente Renovador en la provincia”, había señalado bancándolo, apoyándolo, sosteniendo su espalda.

En plena gestión, el jefe comunal local la había abandonado apostando sus fichas por el ahora ex renovador y su carrera a la gobernación. Creía en su interior que su amigo Darío, lo iba a ungir como su compañero de fórmula en el cargo de vicegobernador, era un sueño, parece que Mercedes ya le queda chico. O demasiado grande por lo hecho en 12 años de conducción.

Apostó y jugó por el ex intendente de Almirante Brown, lo acompañaba a distritos del Conurbano y del interior como General Lavalle o General Alvarado. Hasta tal punto que fue el invitado estrella de la última fiesta del Salame.

Eran esas épocas de gloria y donde se vanagloriaba de su amistad con el ahora ex massista: “Giustozzi es un dirigente de trayectoria que dice las cosas como son, con firmeza y claridad”.

Y vaya si las dijo.

“Tenemos opciones que tienen más que ver con el pasado que con el futuro. Esto lo han advertido tantos que se fueron yendo. Y otros que iban a venir y no vinieron. Se han ido decepcionados. Yo siento que la casa que construimos perdió alegría, encanto… y quiero agregar: en el massismo hay algunos personajes nocivos, perversos y con influencia creciente”, dijo a modo de despedida.

Ahora, y a pesar de no haber hecho declaraciones, y estar junto a Sergio Massa este sábado en Marcos Paz y General Las Heras, cuál será la postura del alcalde mercedino?. Lo llamará traidor a Giustozzi, como lo ha hecho con los que se han ido del espacio, o se han alejado de él, o como los que alejó?.

Seguirá siendo su amigo, su colega, su compañero de aventuras?.

Qué pasará con el massismo en Mercedes?, Habrá más fugas?. Qué hará Carlitos?. Y los enanitos?.

Ya lo dice Jorge Drexler, “Algunas veces, mejor no preguntar; por una vez que algo sale bien; si todo empieza y todo tiene un final; hay que pensar que la tristeza también. Se va, se va, se fue.